México enfrenta grandes retos en atención médica

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Uno de los principales problemas de la enfermedad crónica número uno en México (la diabetes) es la atención deficiente que ofrece el sector salud.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, sólo 63% de la población diabética diagnosticada, casi uno de cada 10 adultos, recibe atención básica y sólo el 22% logra acceder de manera regular a pruebas de niveles de azúcar en la sangre.

En 1990 el porcentaje de la población con alguna enfermedad crónica era 48%, para 2010 la cifra aumentó a 59%. Las principales padecimiento de los mexicanos son: diabetes, insuficiencia renal, como complicación de la diabetes, isquemias del corazón, hipertensión y padecimientos mentales.

Actualmente el costo total de la atención a las principales enfermedades crónicas, asciende a 80,000 millones de pesos y se pronostica que de seguir con el actual sistema de salud el gasto aumente 7 veces más para 2050, según la consultora Pricewaterhousecoopers (PWC) México.

La atención médica tiene distintas vías, el 38% de la población es atendida en el Seguro Popular, 32% en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el 6% en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). El 22% de la población está desprotegida, reveló la consultora.

En cuanto a la calidad de los servicios para 2012, el indicador global en México apuntó que individualmente el IMSS tiene 36%, el Seguro Popular 29%, mientras que el sector privado apenas alcanza un 25% de eficiencia, según datos de PWC.

En México el gasto en administración del sector salud asciende a 12% del total destinado al conjunto de servicios, cifra superior a 4% de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Aunque como porcentaje del producto interno bruto, el gasto en salud aumentó en los últimos 10 años, al pasar de 5.1% en 2000 al actual 6.4%, está por debajo del promedio latinoamericano, de 6.9%.

La tendencia de las cifras revelan que pese a la alta demanda de servicios de salud, se destinan pocos recursos al sector y de estos la mayor parte se distribuye en gastos administrativos, no en la atención médica.

Desde su constitución, el sistema de salud no ha presentado cambios significativos en su modo de operación, la distribución de recursos tiende a ser lineal y por ello cuando un paciente cambia de lugar para su tratamiento médico los expedientes y fondos tienen un mal uso, comentó José Alarcón, socio líder del sector salud de PWC.

(Yazmín Balula / Mexican Business Web)

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