Rusia hace jaque mate a Turquía

Turquía

Mercados internacionales preocupan situación económica de Turquía.

Inversionistas extranjeros se retiran de Turquía.

Ankara, Turquía, diciembre 7, 2015.- La economía de Turquía está a un paso de entrar en una recesión en 2016, esto tras las sanciones y bloqueos por parte de Rusia.

Ante esta situación, podría verse amputada en la disminución de 7% de su Producto Interno Bruto (PIB), causado principalmente por las sanciones comerciales de Rusia, según el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD).

Moscú decidió aplicar estas sanciones tras el derribo el mes pasado por parte de Turquía de un avión militar ruso en la frontera con Siria y afectan sobre todo al sector energético, turismo y agricultura y ganadería.

Ankara importa de Rusia el 56% del gas que consume y del cual depende casi completamente del exterior.

Además, las autoridades rusas han suspendido la construcción del gasoducto Turkish Stream que debían empezarse en julio próximo.

Las empresas que más notarán el bloqueo serán las turísticas, porque Turquía es uno de los destinos preferidos de los rusos, y los productores de tomates, cebollas, uvas, pepinos, carne y pollo que exportan a Rusia.

A pesar de su dinamismo, la economía turca muestra signos de debilidad. El déficit de las cuentas corrientes representa 5.8% del PIB, los financiamientos internos son insuficientes y los hogares se ven confrontados al endeudamiento.

El país, que importa masivamente petróleo, aprovechó la baja de los precios a fines de 2014. Los sectores turísticos y las exportaciones aprovecharon la depreciación marcada de la lira turca en 2014. Sin embargo, esta depreciación impactó negativamente el consumo de los hogares y reforzó la inflación (8.7% en 2014).

El país depende de los flujos de capitales, lo que lo vuelve particularmente vulnerable a las crisis externas.

Turquía está marcada por la prevalencia de un sector informal importante y existen fuertes desigualdades de ingresos.

Ante este panorama poco positivo, los inversores extranjeros están decididos a seguir saliendo a marchas forzadas de los mercados de Turquía, incrementando así una huída que está batiendo todos los récords.

En lo que va de año, los accionistas y bonistas se han deshecho ya de activos por valor de siete mil 600 millones de dólares. En el último mes, el flujo neto ha sido de salida, por mil 400 millones.

Pese a que la caída en el precio del crudo ha permitido a Turquía obtener superávits en la cuenta corriente en agosto y septiembre, el endeudamiento privado del país no deja de crecer, lo que incrementa su dependencia de la financiación extranjera.

Mexican Business Web

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