Christine Lagarde pronostica un “duro” 2016 a nivel global

Lagarde

Christine Lagarde, directora del FMI, indicó que el crecimiento del comercio mundial se ha desacelerado significativamente.

Christine Lagarde, directora del FMI,  pronostica un escenario de inseguridad y mayor volatilidad económica en cualquier parte del mundo.

Berlín, Alemania, diciembre 30, 2015.- Luego de un año convulso en lo económico, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), pronosticó un 2016 “duro” a nivel global debido a que siete años después del colapso de Lehman Brothers, la estabilidad financiera todavía no está asegurada.

En este sentido, destacó que las debilidades que siguen existiendo en el sector financiero y bancario, así como los riesgos financieros que aumentan en países emergentes, son las razones principales que hacen que la economía siga resintiéndose.

En un artículo de opinión que Lagarde escribió para el diario económico alemán “Handelsblatt”, apuntó que la perspectiva de un incremento de tasas de interés en Estados Unidos así como una desaceleración económica en China, conducen a un escenario de inseguridad y a una mayor volatilidad económica en cualquier parte del mundo.

Todo esto significa que el crecimiento global para 2016 será decepcionante y desigual. Las perspectivas a medio plazo se debilitaron porque la baja productividad, el envejecimiento de la población y el impacto de la crisis financiera mundial frenan el crecimiento”.

El crecimiento del comercio mundial se ha desacelerado significativamente y pronosticó que la disminución de los precios de las materias primas provocará problemas en economías basadas en la venta de estos productos básicos.

La todavía elevada deuda, la baja inversión y la debilidad de los bancos se imponen en algunas economías avanzadas, especialmente en Europa, y muchas economías emergentes, tras un boom de crédito e inversión, se ven obligadas a adaptarse a la actual situación”.

Por otra parte, se refirió a los “importantes cambios económicos” que se están produciendo en la actualidad y que dan lugar a efectos secundarios globales, especialmente la transición de China hacia un nuevo modelo de crecimiento y la normalización inminente de la política monetaria estadunidense.

Estos dos cambios son necesarios y saludables, pero necesitan ser controlados de forma eficiente y sin dificultades”.

Lagarde indicó también que el país asiático busca una “nueva normalidad” y un crecimiento más lento, más seguro y más sostenible en el tiempo que, se sustente en servicios y consumo, menos basada en actividades de inversión y de fabricación de productos básicos.

La jefa del FMI no ocultó su preocupación por la capacidad de las economías de absorber impactos, a pesar de que destacó que tanto países altamente desarrollados como otros, están en la actualidad mejor preparados para un escenario de tasas de interés altas.

La mayoría de las economías altamente desarrolladas, excepto Estados Unidos y posiblemente Gran Bretaña, seguirán necesitando políticas monetarias expansivas, pero todos los países en esta categoría deberían considerar efectos secundarios a la hora de tomar decisiones”.

Refirió que el alza de los tipos de interés en Estados Unidos y la fortaleza del dólar podrían conducir a las empresas al impago y eso podría llegar a “contagiar” a bancos y estados.

Además, Lagarde señaló que los ataques terroristas de París en noviembre y la llegada de refugiados a Europa, no son incidentes aislados, sino “el último síntoma” de las intensas tensiones políticas y económicas que se viven en el Norte de África y Oriente.

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