Arabia Saudita le declara la guerra a Irán

Arabia Saudita

El factor petróleo es el arma más poderosa entre Arabia Saudita e Irán.

Irán y Arabia Saudita se pelean por hegemonía de Medio Oriente.

Riad, Arabia Saudita, enero 6, 2015.- Al parecer los gobiernos de Arabia Saudita e Irán han sabido aprovechar de manera mediática el problema que conlleva al factor petróleo.

Por un lado se avecinan tiempos difíciles en la economía internacional, y por el otro se abaratan los precios de los hidrocarburos, sin embargo el trasfondo va más allá de lo económico, político o cultural.

Las dificultades que les esperan son enormes, sobre todo a causa de la caída en los precios del petróleo.

Más del 80% de los ingresos estatales de Arabia Saudita provienen del petróleo, dado que el precio del hidrocarburo ha caído más de 60% desde mediados de 2014, el presupuesto estatal del país está sumido en los números rojos.

El déficit presupuestal del año pasado, según el Ministerio de Finanzas en Riad, es de casi 100 mil  millones de dólares.

El régimen gana aprobación entre los ciudadanos a través de grandes subvenciones al consumo de agua, energía eléctrica y combustibles.

Pero tan sólo la contención en los precios de la energía absorbe cada año cerca de un 8% del Producto Interior Bruto (PIB), por ello, el FMI ha hecho las recomendaciones para la eliminación de las subvenciones estatales.

Unos días antes de las ejecuciones masivas, el gobierno en Riad dio los primeros pasos en este sentido. Los precios de algunas gasolinas fueron aumentados en más del 50%. También se discute sobre el posible establecimiento de un impuesto al valor agregado.

Mientras que Arabia Saudita pelea la batalla para contrarrestar el problema de los hidrocarburos, al mismo tiempo se encuentra inmerso en un conflicto cada vez más violento con Irán por la hegemonía regional.

Luego del fin de las sanciones internacionales contra Teherán, dicho conflicto se agudiza cada vez más, y se extiende hasta la mesa de negociación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Los poderosos sauditas se niegan desde hace mucho, y de modo persistente, a reducir las cuotas de producción, pese a la caída sostenida en los precios del petróleo.

Así mismo, otro factor a resaltar es el apoyo incondicional de Estados Unidos al gremio de Teherán, para controlar la región hegemónica de Arabia Saudita.

Hasta el momento, la estrategia no ha dado frutos y todos los países productores sufren los efectos de los bajos precios del hidrocarburo. Por eso es que Irán promueve de manera vehemente, dentro de la OPEP, una disminución en las cuotas de producción, sin que hasta ahora lo logre.

Luego de que fueran levantadas las sanciones en su contra, Irán reclama para sí su antigua posición de poder dentro de la OPEP.

 Antes de dichas sanciones, la producción petrolera iraní era de hasta cuatro millones de barriles diarios.

Hoy, alcanza un nivel de 800 mil barriles, representando un importante incremento en su producción, sin embargo, cada barril que se aumente en la producción seguirá poniendo mayor presión a los precios petroleros, si otros productores no adoptan la misma medida. Y en la OPEP, el peso pesado es Arabia Saudita.

Mexican Business Web

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