Crisis petrolera crea un nuevo ciclo vicioso en economía de EE.UU.

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El derrumbe del petróleo abre un ciclo vicioso para la economía de EE.UU.

EE.UU. tiene más consecuencias tras derrumbe petrolero.

Washington, EE.UU., febrero 6, 2016.- Con el crudo oscilando en torno a 30 dólares el barril y la gasolina por debajo de dos dólares por galón en EE.UU., el placer de los precios más bajos del combustible se está tornando doloroso para la mayor economía del mundo.

El problema no son sólo los despidos y los recortes de inversión en la industria petrolera, dos efectos previsibles desde que el precio del crudo comenzó a deslizarse en 2014.

Las preocupaciones sobre bancarrotas relacionadas con la energía y la morosidad también están ayudando a endurecer las condiciones financieras, lo cual pesa en una franja cada vez más amplia de la economía.

Pocos economistas esperan que la caída del crudo lleve a la economía a una recesión, incluyendo la debilidad de la demanda y la sobreoferta de materias primas, capacidad productiva y mano de obra.

Pero las crecientes dificultades generadas por ese derrumbe podrían volverse más difíciles de contener si los descensos del precio del petróleo son en realidad un síntoma de defectos más arraigados de la economía global.

El petróleo barato refleja un fortalecimiento del dólar, que ya ha complicado las exportaciones estadounidenses. Y la confianza del consumidor podría salir lastimada si las pérdidas bursátiles del último año se consolidan.

Si bien el combustible barato beneficia a los consumidores, las fuerzas detrás de esa caída de precios podrían ser más corrosivas de lo que se pensó inicialmente.

En general, los mercados consideran el alza de precios de la energía como un alza de impuestos y la baja como recortes de impuestos. De hecho, la gasolina barata ha sido una gran ayuda para las familias estadounidenses, que el año pasado ahorraron por este concepto unos 140 mil millones de dólares, más o menos el doble que en 2014.

En promedio, el galón (3.78 litros) de combustible costaba 1.82 dólares la semana pasada, frente a los 3.68 dólares en junio de 2014. La caída del precio del combustible aportó alrededor de 0.5 puntos porcentuales al crecimiento del consumo el año pasado.

No obstante, el crecimiento global fue más débil de lo previsto, lo que sugiere altos niveles de deuda familiar y un aumento de los costos de vivienda, salud y educación universitaria, que en conjunto hacen que los consumidores estadounidenses se abstengan de gastar más.

Los recortes del sector petrolero han compensado cualquier beneficio que usted haya tenido del lado del consumo. El mercado de bonos de alto rendimiento es particularmente vulnerable porque las compañías de energía representan gran parte de su crecimiento desde la última recesión.

Los bancos también aumentaron los préstamos a empresas a lo largo del ciclo expansivo, al tiempo que dejaban de lado mercados más tradicionales, como el de las hipotecas.

Los préstamos comerciales e industriales y los leases en poder de bancos de EE.UU. aumentaron 58% en el período de cinco años que terminó en septiembre pasado.

Los indicadores económicos ya muestran una recesión industrial. La Reserva Federal informó este mes que su índice de producción industrial cayó 1.8% en el año terminado en diciembre.

A pesar de que la economía de EE.UU. está mucho más centrada en los servicios que en la producción de bienes, también está más expuesta a la disminución de los precios de las materias primas.

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