¿De qué va el crowdfunding?

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Aumenta actividad del crowdfunding en México a pesar de su poco conocimiento.

Crowdfunding, la nueva manera de prestar dinero.

Ciudad de México, mayo 27, 2016.- El crowdfunding funge como un intermediario de créditos por Internet que ofrece contactar a solicitantes de crédito con prestamistas que pueden otorgarlo.

Al quitar como intermediario a los bancos y con la ayuda de la tecnología, se ofrecen mejores tasas para solicitantes de crédito y excelentes rendimientos para prestamistas. Comunidades como la nuestra ya operan exitosamente en países como Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá y España.

Diversas empresas dedicadas al crowdfunding se han encargado de traer esta revolución financiera a México. Las compañías logran un beneficio económico a través de relaciones financieras justas que beneficien a solicitantes de crédito y prestamistas.

Diversos emprendedores mexicanos han incursionado en este tipo de negocio interactivo, tal es el caso  del Ingeniero Químico, Gerardo Obregón, creador de Prestadero, quien no tuvo miedo de emprender con un modelo de negocios que buscaba revolucionar las finanzas en México y que actualmente compite con los bancos más grandes del país.

Cada día más solicitantes se registran en la plataforma para obtener un crédito accesible; sin aval ni garantías; 100% online; de $10 mil a $250 mil pesos; con tasas anuales de 8.9% a 28.9% y pagos a 12, 24 y 36 meses.

De los créditos otorgados por diversas instituciones de crowdfunding  en promedio el 61.7% son solicitados para pagar deudas, el rubro de mayor importancia, le sigue negocios con 16.5%, hogar 8.3%, otro 6.2%, automóvil 4.6%, educación 2.4% y vacaciones 0.3%, de un total de 83 mil 940 usuarios.

Prestar dinero a través de plataformas de crowdfunding es una buena opción. Es fácil y ofrecen rendimientos atractivos, que en algunos casos superan el 16%, pero esto termina hasta que los acreditados dejan de pagar.

Sin embargo, las empresas que intermedian los préstamos no les reembolsan a los inversionistas en casos de impagos. Además, no existe una autoridad que esté al pendiente de estas operaciones o de las irregularidades que se presenten hacia los usuarios, quienes están ahí bajo su propio riesgo.

Lo que hacen es gestionar la cobranza del crédito, tratar de recuperarlo, pero cuando el financiamiento se vuelve incobrable, quien perdió fue el inversionista, a diferencia de lo que sucede cuando se ahorra en bancos, en sociedades financieras populares e incluso en cajas de ahorro.

De igual manera, los créditos no están garantizados, existen riesgos que deben de ser evaluados por el prestamistas, quién tendrá que asumir las pérdidas. Ni las empresas de crowdfunding ni sus afiliados son responsables de las pérdidas.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) , en 2011, cuando comenzó este modelo en México a julio de 2015, se estima que la industria de fondeo colectivo en México ha financiado cuatro mil 81 campañas exitosas por un monto de 256 millones de pesos a través de 53 mil 276 inversionistas.

De 500 mil pesos que fueron fondeados en 2011, la cifra se disparó a 28 millones en 2013 y a 135 millones en 2014.

Esta industria se está expandiendo rápidamente, como lo constata el hecho de que el volumen fondeado ha tenido un crecimiento promedio anual de 495% entre 2011 y 2015, indicó la CNBV en su último reporte de inclusión financiera.

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