Maquinaria hipotecaria, bien aceitada

Uno de los grandes éxitos de los gobiernos panistas entre los años 2000 y 2012 fue en materia de vivienda. Dicho triunfo estuvo fundamentado en construir una maquinaría sólida para otorgar crédito hipotecario para los diferentes segmentos de la población.

Durante la administración de Vicente Fox se logró transformar al Infonavit en un organismo financieramente sano, bien administrado y eficiente; lo mismo sucedió con el Fovisste, pero hasta la administración de Felipe Calderón. Hoy, ambos institutos son los pilares en el otorgamiento de crédito hipotecario a las personas para adquirir un inmueble, principalmente en los estratos bajos y medio.

Por su parte, las condiciones de estabilidad macroeconómica logradas por ambas administraciones, tanto en inflación como en tasa de interés, permitieron el regreso de la banca al otorgamiento de crédito hipotecario, el cual primordialmente ha ido a los segmentos medio y residencial, aunque en los años más recientes podemos asegurar que ya cubren prácticamente todo los nichos del mercado.

Quizá el único traspié fue en las Sociedades Financieras de Objetivo Limitado (Sofol) y Múltiple (Sofome), instituciones que hasta antes del regreso de la banca al mercado hipotecario, eran las únicas instituciones privadas que otorgaban financiamiento a desarrolladores y también créditos individuales (hipotecas) las cuales se vieron seriamente afectada por la crisis financiera de 2008-2009 y hoy están en riesgo de desaparecer.

La crisis internacional 2008-2009, en buena medida ocasionada por el sector inmobiliario e hipotecario de Estados Unidos, puso a prueba nuestro mercado hipotecario y demostró que es sólido, bien estructurado, con productos bien diseñados que evitaron que las familias entraran en situaciones de impago, a menos que haya perdido su empleo.

Es decir, el mercado salió bien librado, porque el incremento de la cartera vencida en 2009 y parte de 2010 fue moderada y hoy ya está nuevamente en niveles similares previos a la crisis.

El sexenio de Felipe Calderón entregará una maquinaria de crédito hipotecario bien aceitada, pero con algunas asignaturas pendientes.

Por ejemplo, quizá convertir en bancos especializados en crédito hipotecario a aquellas Sofoles y Sofomes especializadas que operan adecuadamente. De la misma manera, aunque ya se inició el otorgamiento de crédito hipotecario a no asalariados por parte de la banca, es incipiente; este mercado es tan grande como el de los asalariados, por lo que será muy importante atenderlos en los años por venir. Otro tema importante será el costo del dinero, porque si bien hoy la tasa de interés es menos de la mitad que en el año 2000, aún es alta frente al costo de los créditos en mercados desarrollados.

Por Ricardo Vázquez

|
Suscríbase al Newsletter
Acerca de Mexican Business Web

Opina

*