Petróleo ligero: el tesoro encontrado en la zona Perdido

El hallazgo puede ser un golpe de suerte para Pemex o puede representar la confirmación de ese “tesorito” que nos dijeron, existe.

Para convencer a los legisladores de que Petróleos Mexicanos (Pemex) necesitaba  una reforma energética, el gobierno federal argumentó que en el Golfo de México existe un tesoro que debíamos aprovechar. Ese tesoro es petróleo y gas localizados en yacimientos profundos y “ultraprofundos”.

En esa ocasión dijeron que se necesitaba un régimen de contratación más flexible para Pemex, por lo que aprobaron los contratos incentivados, conocidos también como de desempeño o de servicios integrales de exploración y explotación de hidrocarburos. Todavía no los ponen en marcha para las aguas profundas y ahora, a la luz del nuevo descubrimiento, empiezan a pedir una nueva reforma energética que le permita a Pemex coinvertir con empresas estatales o privadas, nacionales o extranjeras.

El yacimiento del pozo Trión 1, ubicado en un lugar situado a unos 180 kilómetros de las costas de Tamaulipas y a 40 kilómetros de la frontera con Estados Unidos, es el primero de gran envergadura que se encuentra en aguas profundas del Golfo de México. Con este descubrimiento la paraestatal podría certificar reservas de hasta 400 millones de barriles de crudo adicionales. Este yacimiento equivale, según lo explicó el presidente Felipe Calderón durante el anuncio de este descubrimiento, un tercio de la producción nacional anual de petróleo de Pemex.

El pozo, a una profundidad de entre 4,000 a 4,300 metros, que incluyen los 2,500 metros de tirante del agua, requirió una inversión  de 120 millones de dólares y es el primero en aguas profundas que se convertiría en un importante yacimiento de crudo, toda vez que los pozos descubiertos hasta ahora habían sido sólo de gas. El siguiente paso implica delimitar el área del yacimiento, es decir, perforar pozos alrededor y a diferentes distancias del descubrimiento.

Otras tareas que se requieren en este sistema petrolero -que se calcula cuenta con más de 20 yacimientos y que se prevén encontrar en un futuro cercano-, es definir cuántos pozos productores se perforarán; las instalaciones que se requieren; buscar las autorizaciones y permisos necesarios; más el financiamiento, lo que en una previsión optimista llevaría alrededor de cinco años para su desarrollo.

De acuerdo a los cálculos de Pemex este sistema petrolero, conocido como cuenca subsalina en el Cinturón Plegado de Perdido, podría tener un potencial de producción de entre 4,000 a 10,000 millones de barriles de petróleo crudo.  Aunque los proyectos en aguas profundas toman en promedio hasta siete años, Carlos Morales Gil, director de Pemex Producción y Exportación (PEP) previó “…lograr ese desarrollo, desde que se descubre hasta que la primera producción está en la superficie y que los dólares comiencen a fluir, en alrededor de cinco años, es lo que tenemos como meta”.

Según expertos este descubrimiento, de llegar a desarrollarse en unos 5 a 6 años, tiene grandes probabilidades de éxito comercial, porque las condiciones del yacimiento en arenas de muy buena permeabilidad con 350 milidarcys, rocas con 25% de porosidad, y la densidad del crudo de 34 grados API que lo hacen muy ligero, vuelven la producción de este petróleo – a un costo aproximado de 30 dólares-, bastante sencillo de transportar y fácil de comercializar en el mercado internacional a un precio promedio de 100 dólares.

El director de PEP describió este crudo como de muy buena calidad al ser “dulce”, por no tener azufre, a diferencia de todo el crudo que se produce en el sur y en Campeche”.

Los expertos advierten que se necesitan al menos de 750 millones de dólares para la perforación de más pozos para delimitar el área del yacimiento, mientras que al proyecto en general, ya con la instalación de plantas para su almacenamiento, costará más de 2,000 millones de dólares.  Pero la última palabra la tendrá el Congreso de la Unión con la nueva Legislatura. En su momento, se requerirá de una reforma para el sector energético que abra la puerta a la iniciativa privada. Los requerimientos de energéticos para el futuro del país están en juego.

Así que el hallazgo puede ser un golpe de suerte para Pemex o puede representar la confirmación de ese “tesorito” que nos dijeron existe en el enorme territorio marítimo del Golfo de México, pero lo relevante es que la paraestatal aumente las reservas petroleras y con ello disminuya la incertidumbre sobre la manutención del país para los próximos años, porque hasta ahora a la Secretaría de Hacienda le ha parecido más cómodo depender de los ingresos petroleros que hacer su trabajo.

 Esther Árzate

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