Real de Asientos, pueblo mágico colonial

En las cercanías del Cerro de Altamira, a 61 km al noreste de la ciudad de Aguascalientes se encuentra Real de Asientos, pueblo inmerso en un ambiente semidesértico en cuyo paisaje destacan las cactáceas.

Recorrer sus calles y monumentos es volver la mirada hacia esa riqueza que ya no se encuentra en las entrañas de la tierra, sino que ha quedado para la posteridad en muestras arquitectónicas, lienzos, paredes y tradiciones.

La artesanía por excelencia en la región es la alfarería tradicional de barro, presente en numerosas piezas de barro como cántaros, macetas, ollas, jarrones y ceniceros. La veta artística de sus habitantes también se puede observar en los trabajos de cantera rosada que abundan en diversas construcciones de la región.

No deje de visitar la parroquia de Nuestra Señora de Belén, muestra del valor arquitectónico cuyo Cristo articulado hecho con restos humanos hace más de 400 años, impacta a quien visita este recinto.

La Pinacoteca Parroquial alberga una magnífica colección de retablos de los siglos XVII y XVIII. El Cementerio de Guadalupe es un misterioso lugar del siglo XVII, el más antiguo de Aguascalientes, en el que solían enterrar a los españoles en función a su nivel social según hayan sido sacerdotes, ricos o pobres.

La visita a Real de Asientos no puede estar completa sin un recorrido por el Tepozán, sitio de gran importancia histórica y religiosa. El Ex Convento del Tepozán lleva al visitante a la vida monacal de los siglos XVII, XVIII y XIX, a través de sus reducidos pasillos y celdas donde se recluían los monjes franciscanos.

No todo en Asientos es arte, se pueden contemplar bellezas de la naturaleza en el Museo Vivo de Plantas, recinto que conserva una impresionante colección de más de 1,500 plantas de 45 especies, principalmente agaváceas, cactáceas y crasuláceas, provenientes de decomisos a traficantes de especies.

(Mexican Business Web)

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