¿Cuál es la mejor inversión inmobiliaria?

Los inmuebles son activos que por lo general aumentan su valor a través del tiempo, incluso la edificación puede que se deteriore con el paso de los años cediendo a los terrenos un valor creciente por su ubicación o dimensiones.

Sin embargo, en México el desarrollo de instrumentos de inversión inmobiliaria tiene un gran retraso si se compara con Estados Unidos, donde desde la década de los 60 existen alternativas que impulsaron el desarrollo de este sector y permitieron la entrada a inversionistas más pequeños a instrumentos rentables y respaldados por bienes tangibles.

Fue en 2005 cuando se realizaron en México los primeros ajustes fiscales para promover la inversión inmobiliaria, pero el primer instrumento llegó hasta 2011 con el Fideicomiso para Inversión en Bienes Raíces o Fibra Uno, que tuvo una alta demanda a tal grado que realizó una oferta subsecuente para comprar y sumar más inmuebles a su cartera, principalmente comercial.

Este instrumento ofrece primordialmente la posibilidad de que los tenedores reciban una parte proporcional del 95% de las rentas de un año, y diferir el pago de impuesto o incluso no pagar un gravamen por las ganancias obtenidas, siempre y cuando el inmueble se conserve por los menos cuatro años.

Y más recientemente debutó Corporación Inmobiliaria Vesta, compuesta por Sociedades Inmobiliarias de Bienes Raíces o Sibras, y cuyas acciones cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores al igual que Fibra Uno. Y aunque ofrece ventajas fiscales similares, una diferencia sustancial es que los recursos provenientes de las rentas se utilizan para financiar el crecimiento de la compañía.

Así, actualmente en el mercado mexicano existen dos instrumentos que en esencia son similares porque corresponden a empresas que tienen como activos diversos bienes inmuebles que administran y arrendan, pero la elección de cada uno dependerá de la estrategia que elija el inversionista y de los rendimientos potenciales.

Sin embargo, a pesar del atractivo de los instrumentos y la demanda de los inversionistas, el mercado al parecer se estancó porque hay cierta confusión entre los participantes y los potenciales emisores, que hasta donde se sabe son muchas las empresas que quieren monetizar sus bienes inmuebles para hacerse de liquidez inmediata al cederlos a un tercero administrador, como el caso de Walmart de México y Centroamérica, Comercial Mexicana, Grupo Posadas, entre muchos otros, no han podido avanzar en sus proyectos bursátiles en espera de una mayor claridad fiscal.

La situación es grave porque ante la estabilidad macroeconómica y la posibilidad de un mayor dinamismo de la economía nacional, los bienes inmuebles juegan un papel predominante porque anticipan los ciclos económicos y muchos proyectos residenciales de alto nivel, corporativo, comercial e industrial, actualmente se encuentran en desarrollo por lo que las autoridades deben de ajustar a la brevedad lo que sea necesario con el fin de apuntalar el repunte en un sector que tiene un gran efecto multiplicador para cualquier economía, y promover una mayor actividad bursátil con un creciente inventario de inmuebles.

 

|
Suscríbase al Newsletter
Acerca de Mexican Business Web

Opina

*