Eneri: “Queremos ser líderes en México y América Latina”

Eneri, compañía mexicana que fabrica dispositivos para eficientar el uso de la energía, quiere ser un referente en el mercado de redes de energía inteligentes.

Después de un par de intentos de proyectos independientes en torno al desarrollo de tecnologías para el ahorro de energía, que desarrolló al tiempo que trabajaba en empresas como Jabil e IBM, Ernesto Sánchez fundó la empresa Eneri, de la que hoy es director general.

La compañía se especializa en dispositivos de automatización para la eficiencia energética, centrados en soluciones para sistemas eléctricos de edificios, tiendas departamentales, oficinas bancarias, restaurantes y pequeñas naves industriales.

Antes, desarrollar soluciones para este nicho era relativamente caro, pero ahora, el equipo que Sánchez lidera en Eneri trabaja en la reducción de costos al incorporar nuevos conceptos como gestión en la nube, comunicación inalámbrica y posicionamiento geográfico.

Tú siempre supiste lo que querías. ¿Cuál es el foco de tu negocio?

Somos una empresa dedicada a hacer un uso más eficiente e inteligente de la energía. Nuestro lema lo dice todo: “The intelligence of energy”. Pero dentro de esta misión estamos tratando de ubicarnos como una empresa centrada en software y no tanto en hardware, pues vemos que hay mucho más valor.

Nunca nos vamos a escapar de fabricar hardware, pues en algunos casos contiene la tecnología que hemos desarrollado y que es nuestro diferenciador, como es el caso de ciertos transistores inalámbricos. Sin embargo, sabemos que el software nos brinda mayor valor estratégico y mejores rendimientos. En estos momentos, por ejemplo, estamos creando soluciones sobre una plataforma abierta de automatización con características que nos permitan montarla sobre prácticamente cualquier plataforma de computadoras.

¿Dónde se ven en el mediano plazo?

Queremos ser un jugador importante y reconocido en el mercado de redes de energía inteligentes para 2015. En la Ciudad de México sólo somos dos los que ofrecemos este tipo de tecnología, una empresa alemana y nosotros. Queremos ser líderes en México y Latinoamérica y en algunos lugares del mundo donde hemos detectado esta necesidad.

¿Es la tuya el tipo de empresas que requiere nuestro país?

México necesita una generación de empresas que agreguen valor para la economía del conocimiento, para que crezcamos como India o Corea. Estamos en un momento muy oportuno porque tenemos una base de manufactura muy fuerte que puede moverse hacia el área de desarrollo tecnológico. Debemos aprovechar que vivimos un periodo de estabilidad política y de cierta tranquilidad económica y financiera. Pero se requiere un entendimiento del mercado, especialmente del interno. El gobierno puede hacer mucho si otorga cierta preferencia para empresas locales generadores de tecnología cuidando no distorsionar el mercado. Eso, sin duda, detonaría la economía del conocimiento mexicana.

Además de sistemas de eficiencia de energía, también fabrican medidores. Cuéntanos de esta parte del negocio.

Hacemos medidores inteligentes. Esta idea se deriva de la necesidad de tener un mejor control del consumo de electricidad tanto en casa habitación como en locales comerciales. Es una necesidad sobre todo de quien distribuye la energía, que en el caso de México es la CFE, para evitar pérdidas por mal funcionamiento o robo.

Desarrollamos el proyecto, fabricamos los prototipos y nos lanzamos a participar en licitaciones, tanto dentro como fuera del país.

Esta área creció muy rápido. En la actualidad ya hemos instalado 25,000 medidores en la Ciudad de México, 13 mil en Polanco y 12 mil en el Centro Histórico. También tenemos pilotos funcionando en República Dominicana y Colombia.

¿Eneri ya llegó a su punto de equilibrio?

Todavía financiamos la empresa, pero ya estamos cerca de alcanzarlo. Ya no hay tanto desarrollo sino soporte y apoyo en ventas. La perspectiva se ve muy positiva a partir del segundo trimestre de este año.

No es fácil, porque tenemos gente muy cara, talento que hemos traído de empresas muy grandes como IBM, Hitachi y Jabil. Necesitamos ese nivel de talento para competir en un mercado global. Pero hemos visto los resultados, ya que crecimos aproximadamente 10 veces en tamaño entre 2011 y 2012.

También hemos firmado acuerdos con empresas globales que no tienen este tipo de medidores en su portafolio de productos. En el área de automatización hemos comenzado a exportar a países como Perú, Guatemala y Honduras.

Hacemos inteligencia de mercado permanentemente con indicadores tales como el costo kilowatt/hora, el nivel de robo y la capacidad de generación en diferentes lugares del mundo. De esta manera definimos la viabilidad de nuestros proyectos y decidimos nuestra participación en foros internacionales, con el objetivo de conocer de primera mano a socios y clientes potenciales.

¿Cómo influyó en tu perfil de empresario haber trabajado para IBM y Jabil?

Mucho. Por ejemplo, hoy conocemos la administración de la cadena de suministros al derecho y al revés. En una empresa como Jabil desarrollé la capacidad de ejecutar muy rápido y de ser creativo para librar obstáculos que parecían muy grandes, como cumplir presupuestos reducidos y proyectar todo bajo una visión global.

Nosotros tenemos comunicación permanente con gente en Estados Unidos y recientemente hemos tenido acercamiento con clientes y socios potenciales en Filipinas; esto nos parece muy natural pues gran parte del equipo viene de empresas globales.

Lo anterior también puede notarse en la ejecución de procesos y la estructura de nuestros proyectos. Un tema crucial para nosotros es disponer de servicios de outsourcing para manufactura de alta tecnología, lo cual hemos logrado gracias a nuestra relación con el clúster de Jalisco, donde existe una gran cantidad de talento. Nuestra experiencia en empresas grandes también nos ha permitido conocer esquemas de financiamiento y acceso a capital, como los productos ofrecidos por Bancomex. Hoy podemos llevar adelante proyectos de gran escala.

El ecosistema es muy positivo, y nosotros participamos de manera natural en éste. No dejamos de ser una empresa pequeña, pero actuamos y pensamos como una grande.

¿Es difícil ser emprendedor en México? ¿Cuáles consideras que son los requisitos para serlo?

Primero que nada es la tenacidad. Si volviera a caminar el camino estoy seguro que hubiera tomado el riesgo otra vez, pero quizás buscando tener un mejor entendimiento del mercado. Ahora me queda claro que bien vale invertir 4 mil o 5 mil dólares en un estudio de mercado bien hecho porque es dinero que vas a ahorrar después.

En segundo lugar, es importante entender tu fuente de capital, saber hasta dónde puedes llegar. Normalmente éste se presenta en varias rondas. Es mejor tener un porcentaje pequeño de algo grande, que una buena tajada de una inversión pequeña.

También considero que se tiene que tener cierto grado de optimismo. La gente que ve el vaso medio vacío nunca va a ser emprendedor. Si bien tenemos que tener presente que es muy fina la frontera entre la realidad y los sueños, si no crees tú mismo en el proyecto, no logras realizarlo.

¿Qué obstáculos son los que se tienen qué vencer?

Pues lo primero es la disponibilidad de capital, no tanto de capital de riesgo para arrancar, pues en eso se ha mejorado mucho en nuestro país, sino el de capital semilla o ángel. A muchos grupos financieros les da miedo poner su dinero en empresas que recién comienzan y los bancos no son una opción, pues el sistema financiero no está en el negocio de hacer crecer la economía, sino en el de hacer dinero; considero que carecen de una verdadera misión social.

Otra barrera es que, cuando hay temas de innovación, no se tienen buenas bases para entender la madurez del mercado. Entonces tenemos que hacer muchas pruebas piloto para que el cliente entienda.

Por último, considero que urge un proyecto nacional que permita la habilitación del mercado interno. Sin convertirnos en una economía cerrada, las empresas públicas podrían definir una regla de inversión en empresas nacionales para que, en igualdad de circunstancias (tecnología y calidad) se impulse la innovación en las empresas mexicanas a partir de oportunidades de acceso a las cadenas de valor de los diferentes nichos industriales.

Eneri invierte mucho en investigación y desarrollo, ¿es importante para una empresa nueva?

Por ahora invertimos 30% de las ventas, pero ya está bajando. Considero que lo ideal deberá ser entre 5 y 10, pero nunca menos de 5%.

También depende de la situación, en nuestro caso invertimos tanto en un principio debido al arranque, pero también es importante llevar el producto al mercado, y aunque a mi me gusta mucho el tema de diseño, también entiendo que no sirve de nada si no lo puedo hacer llegar al cliente. Ahora estamos comenzando a darle prioridad a la promoción y a la operación misma.

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