Redes de Poder/PAN: Cordero, el “ungido”

Por si alguna duda hubiese, luego de dejar la Secretaria de Hacienda, Ernesto Cordero fue virtualmente “ungido” como candidato del Pan con miras a la contienda presidencial del año próximo.

A diferencia de sus “competidores”, Cordero fue “arropado” por el oficialismo panista y él mismo no dejó duda de su posición al prácticamente autoproclamarse como el hombre que va a vencer al PRI y evitar de ese modo el regreso de las malas prácticas de los tricolores a Los Pinos.

De hecho, ignoró la existencia de una competencia interna y ni siquiera mencionó a sus contendientes: los legisladores con licencia Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel, quienes hasta ahora le tienen una amplia ventaja en las encuestas de preferencias electorales.

La sede nacional del PAN fue el marco donde el considerado desde hace tiempo como “delfín” de Los Pinos lanzó su candidatura para el 2012, en la que ya contó con el apoyo explícito de algunos secretarios de Estado y varios gobernadores.

Uno de ellos, el de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, habló de otro aspirante a la candidatura presidencial panista, el actual gobernador de Jalisco, Emilio González, y comentó que el mejor sería que se sumara al proyecto de Cordero.

Ya encarrerado, el hasta el viernes último titular de Hacienda y Crédito Público siguió su ofensiva verbal contra el PRI y dijo que no es el de antes el que le preocupa, sino el de ahora:“El de la inmoralidad de Mario Marín, el autoritarismo de Ulises Ruiz y el de la irresponsabilidad de Humberto Moreira”, exgobernadores del tricolor en Puebla, Oaxaca y Coahuila, respectivamente.

Alrededor de Cordero se agruparon algunos del equipo que hace seis años acompañaron a Felipe Calderón cuando se lanzó como aspirante a la candidatura panista, entre ellos Javier Lozano, aún secretario del Trabajo, y Max Cortázar, exvocero presidencial, y Juan Molinar Horcasitas, exsecretario de Comunicaciones y Trasportes, y hoy pieza clave de Los Pinos en la cúpula panista.

De este modo, luego de estar rezagado frente a otros partidos en cuanto a aspirantes a la candidatura presidencial se refiere, con el “lanzamiento” de Cordero el PAN parece colocarse a la cabeza en ese terreno, dado que el PRI y la izquierda aún tienen varios precandidatos, a saber: Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones por los tricolores, y Marcelo Ebrard y Andrés Manuel López Obrador por los partidos de la siniestra.

Sin embargo, triunfalismos aparte, el camino de Cordero, primero para alcanzar la candidatura de sus partido y luego para ganar –si eventualmente fuese el aspirante del albiazul- la competencia por la Presidencia de la Republica, todavía luce largo y sinuoso.

En lo que se refiere a la contienda interna, la etiqueta de “candidato oficial” puede ayudarle, o como diría un clásico, todo lo contrario, dado que sería fiel representante de un gobierno polémico, aun entre los propios panistas, como el que encabeza el presidente Felipe Calderón.

Aunque en su discurso de “asunción” cordero llamó a los panistas a “ponerse los pantalones de uso rudo” contra los prisitas, este tipo de lenguaje no pareció propio de sus estilo más bien cauto y hasta “modosito”, sino resultado de un guión que le fue dictado “desde arriba”, donde la obsesión es evitar el retorno del PRI a como dé lugar.

Esto explica el porqué Cordero, además de olvidarse de la contienda interna, tampoco mencionó al que resulte candidato de izquierda en la contienda presidencial, descartando de antemano cualquier competencia que pudieran representar Marcelo Ebrard o Andrés Manuel López Obrador en los comicios del 2012.

Ya sin doble cachucha (Santiago Creel dexit),  la de secretario de Hacienda dejó el vienes pasado, Cordero, al menos en la etapa de precampaña, no tendrá –por- que así lo marca la ley- la protección y los recursos del aparato gubernamental, lo que reducirá su exposición mediática y de algún modo  “emparejará la cancha” en que se desarrolle la contienda interna.

Por lo pronto, Josefina Vázquez Mota, quien sigue siendo vista por muchos panistas como “el plan B” de Los Pinos, por sí Cordero llega a caerse, rechazó que el candidato del PAN será prosuto de un “dedazo”.

Sostuvo que Acción Nacional “no tiene dueño” ni depende de un “tlatoani” o poder supremo que defina la candidatura presidencial.

Dicho esto, reiteró que no se bajará de la contienda interna, ni mucho menos declinará en favor de alguien, menos aún cuando las encuestas la ubican, como puntera.

Santiago Creel, visto como el “aspirante incómodo” para Los Pinos, se alegró de que Cordero haya dejado “la doble cachucha” y de inmediato lo invitó a debatir, junto con Josefina Vázquez Mota, para que los simpatizantes panistas y también los electores conozcan sus plataformas políticas y sus proyectos de nación.

De este modo, si dentro del PAN no funciona una “aplanadora” oficialista al viejo estilo PRI y el árbitro formal, el líder nacional del partido, Gustavo Madero logra tener el control del proceso, la candidatura de Cordero no será nada fácil de alcanzar, toda vez que Creel y Vázquez Mota lo superan con mucho en las encuestas.

Por si algo le faltara, al prender la “mecha” contra los prisitas y de paso contra los izquierdistas, al ignorarlos como contendientes en la carrera presidencial, Cordero también será objeto de severas críticas en el Congreso, donde de aquí a noviembre –si no hay periodo extra- se debatirá el paquete económico para 2012, que él presentó en su último acto oficial como secretario de Hacienda.

Ese paquete, que incluye los proyectos de ley de ingresos y el presupuesto para el próximo año, es ya sujeto de la crítica, tanto de los partidos políticos como del sector privado, en la medida en que se ha calificado de “inercial” e insuficiente para alcanzar el crecimiento económico que quiere el país para entender los rezagos en materia de empleo y poder adquisitivo, entre otros.

Por lo demás, en un entorno internacional sumante incierto, las proyecciones que estableció Cordero en dicho paquete podrían desplomarse –difícilmente ir para arriba-, por lo que su eventual triunfo en 2012, como él lo ve, también estaría sujeto a “las crisis que vienen de fuera”.

Empero, Cordero ya está en la pista, se ha quitado “la doble cachucha” y por lo menos en la percepción, es hoy el rival a vencer del equipo calderonista.

Alejandro Ramos Esquivel

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