Las licenciaturas y programas educativos en el 2020

Especialistas, académicos, líderes sociales, políticos y empresarios, entre otros, coinciden en que no solo para México, sino para cualquier economía en el mundo, la formación de la gente constituye en principal activo para alcanzar el desarrollo y la competitividad a nivel mundial.

En un mundo globalizado y en constante competencia como el que se vive actualmente, las organizaciones y los países que no logren mantener su ventaja competitiva generando una propuesta de valor a las partes interesadas están condenados a desaparecer o a quedarse rezagados frente a las otras economías.

La competitividad es el punto de referencia para trazar la ruta de trabajo o plan de desarrollo de un país. Su elección no es fortuita, al contrario, obedece a parámetros internacionales donde se ha definido que la competitividad es lo que garantizará un estado de bienestar a la población de determinado país o región.

A nivel internacional, el Foro Económico Mundial es el encargado de realizar el Reporte Anual de Competitividad Global que hace un ranking de los países más competitivos a los menos competitivos. El reporte Anual de Competitividad Global se basa en el Índice Global de Competitividad, que se obtiene de la calificación que cada país o región obtiene en los 12 pilares que componen dicho índice.

Entre los pilares que se miden para obtener el Índice están: las instituciones, la infraestructura, el entorno macroeconómico, la educación primaria y salud, la capacitación y la educación superior, la eficacia de los mercados de bienes y laboral, el desarrollo del mercado financiero, la disponibilidad tecnológica, el tamaño del mercado, la sofisticación empresarial y la innovación.

Como se puede observar hay tres componentes directos relacionados con el tema de la educación, la primera que hace referencia a la educación primaria, la siguiente la referente a la capacitación y educación superior y finalmente la que se relaciona con innovación. Por razones de espacio la reflexión se centra principalmente en lo referente a la capacitación y educación superior.

Existen dos retos fundamentales que enfrenta el sistema educativo en el tema de educación superior, en primer lugar identificar y adelantarse a desarrollar las carreras del futuro que generen valor (pertinencia), evitando así la saturación, y por otro lado desarrollar la metodología necesaria para que los profesionistas creen valor con carreras de calidad para generar innovación.

En pleno siglo XXI se han dado diversas modificaciones al sistema de enseñanza, sin embargo, el sistema educativo sigue funcionando en términos de entregar expertos para las diversas áreas o sectores productivos, tanto en el ámbito privado, como en el sector público, o la misma academia.

Sin embargo, hoy por hoy nuestro sistema educativo en México sigue fomentando una enseñanza basada en el profesor, donde éste sigue siendo el protagonista del proceso educativo y el alumno toma un papel pasivo, por otro lado gran parte del proceso de evaluación del aprendizaje se sigue basando en la memorización.

Aún existe un reto en transformar el rol pasivo del alumno, en uno más activo, tarea compleja pues muchas etapas del sistema educativo no están diseñadas para ello. Finalmente otros dos grandes retos son formar ciudadanos en integridad y vivencia de valores.

Pertinencia para el futuro: El engranaje de los sectores

En líneas generales se identifican cinco grandes rubros de desarrollo en los sectores productivos:

Ecología y sustentabilidad

Nanotecnología

Tecnologías de la Información

Salud y Bienestar

Gestión del talento

Sin duda serán en esas cinco grandes tendencias que los distintos programas educativos de educación superior irán perfilándose, veremos cada vez menos abogados, contadores, administradores y se irán sumando más ingenierías. Esta tendencia se ve reafirmada por un dato muy revelador de la OCDE en la que menciona que los trabajadores del conocimiento representan ocho de cada 10 nuevos empleos.

Por otro lado habrá ciertas competencias genéricas independientemente de la profesión que serán demandadas como: el dominio de idiomas, los conocimientos en TI, capacidad de gestión y coordinación.

Por otro lado, la interacción y la colaboración también son parte fundamental para la innovación, sin embargo, en el sistema educativo la colaboración no es evaluada. Al contrario se incentiva el trabajo individual estandarizado, se califica bajo una misma prueba a todos los alumnos. Así también la educación se da bajo grupos de edad, pensamos que todos los niños o adolescentes de determinada edad tienen las mismas inquietudes.

El modelo educativo del futuro deberá responder más bien a la particularidad del ser humano, a las necesidades específicas de éste y de aquel alumno para poder entonces comprender su potencial y desarrollarlo.

Conclusiones

Por tanto, el reto que el futuro de la educación y de las licenciaturas representa para el año 2020 es precisamente la complejidad, esto por el número de variables que hay que considerar, pero que podemos englobar en dos grandes rubros: A) Pertinencia de los programas educativos y B) Calidad en los modelos educativos, los cuales podemos señalar en los siguientes puntos:

A)Pertinencia:

1.- El reto de los programas de licenciaturas no solo será en anticiparse a las carreras del futuro y resolver un problema de saturación, sino además, el poder formar profesionistas con capacidades para enfrentar un mundo complejo que cambia constantemente.

2.- Las nuevas licenciaturas del futuro muy seguramente irán encaminadas a temas biomédicos y de tecnología, pero será muy importante la creatividad para poder resolver los problemas que se presentan en el día a día y que no fueron enseñados en un programa formal.

B)Calidad en los modelos educativos

3.- Esto a su vez implica un reto y la transformación de la forma en que educamos, existe un reto de capacitar a los profesores en nuevas metodologías, desarrollar nuevos profesionistas de la educación y replantear esquemas como los grupos por edades, carreras de tiempo completo y de cuatro años, a quizás carreras de medio tiempo y menos años.

Finalmente el gran reto será formar ciudadanos íntegros, que vivan los valores para poder desarrollar una sociedad justa, profesionistas con un interés genuino por procurar el bienestar de cada uno de los integrantes de su entorno.

Sin duda, estas conclusiones y grandes acciones a realizar para transformar el sistema educativo implican transformar la cultura de cada país y enfrentarse a otros retos de mayor envergadura en lo político.

|
Suscríbase al Newsletter
Acerca de Mexican Business Web

Opina

*

 

genesis();