Bioenergéticos: recursos disponibles y oportunidad de negocios

ester

Una de las metas del sector energético mexicano es que para el año 2024, la generación de electricidad de nuestro país a partir de energías no fósiles deberá alcanzar, por ley y por mandato, hasta un 35% de la generación total. Datos del 2012 de la Secretaría de Energía proyectaban un potencial de las fuentes renovables y la geotermia de 25,000 MW; correspondientes al 40% de la capacidad instalada en todo el país. De este porcentaje, el 3.3% es de biomasa, fundamentalmente leña, que en su caso, es altamente contaminante.

La Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos, que se promulgó hace cinco años, señala que los biocombustibles se obtienen de la biomasa proveniente de materia orgánica de las actividades agrícola, pecuaria, silvícola, acuacultura, algacultura, domésticas, comerciales, industriales, de microorganismos, y de enzimas, así como sus derivados, producidos por procesos tecnológicos sustentables.

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA) ubica a los bioenergéticos como una oportunidad de negocios para grandes empresas y pequeños agricultores, que representa una alternativa de largo plazo en la tarea de sustituir el petróleo con combustibles de origen vegetal o animal.

Aunque el planeta dispone de toneladas de materia orgánica seca, su dispersión provoca que solo se aproveche una mínima parte. Entre las formas de biomasa con mayor potencial energético destacan los combustibles (caña de azúcar, remolacha) y los residuos (agrícolas, forestales,  ganaderos, urbanos, lodos de depuradora, plantas). Las ventajas de la producción de combustibles de origen vegetal o animal son que ayudan a combatir el calentamiento global y disminuyen los riesgos provocados por el agotamiento de las reservas de petróleo a nivel mundial.

De las materias agrícolas ricas en azúcares, como los cereales, se produce el bioetanol y va dirigido a la sustitución de gasolinas; de las grasas vegetales, grasas vegetales, como semillas de colza proviene el biodiesel como alternativa para el gasóelo. Se obtiene energía también de los residuos de madera, agrícolas como paja, cáscaras, huesos; ganaderos como purines o estiércol; y basuras urbanas. De estos estos desechos se aprovecha el biogás que generan para producir energía eléctrica y calor.

La Comisión Reguladora de Energía considera que la disponibilidad de fuentes renovables en México, le brinda al país un gran potencial para desarrollar proyectos de generación de energía, por los grandes volúmenes de esquilmos agrícolas y la necesidad de disponer de los desperdicios orgánicos en las ciudades y en el campo de manera sustentable.

El potencial energético de la biomasa parece insignificante, si se mira desde la perspectiva del resto de los combustibles, fósiles y renovables; pero tiende a crecer. Según datos de la SAGARPA, entre 2004 y 2008, la producción de bioetanol se sextuplicó, mientras que la de biodiesel se duplicó. Así, del total de las inversiones en energía renovable en el mundo, el 13% correspondió a los biocombustibles: 42% energía eólica, 32 % energía solar fotovoltáica, 13% biocombustibles, y 5%  de energía y calentamiento geotérmico y de biomasa.

Algunas naciones han avanzado en el uso de biomasa. Existen plantas procesadoras de biocombustibles en alrededor de 50 países, y prácticamente todos están expandiendo sus inversiones en este campo. Algunos ejemplos: Austria, 17%; Finlandia, 20%; y Alemania, 5%. El más notable ejemplo es Suecia, donde por primera vez en 2009, la biomasa generó mayor energía que el petróleo.

Los casos de éxito, sobre todo en países europeos en el aprovechamiento de la biomasa, parecen ser una buena pauta a seguir para México en la búsqueda de alternativas que le permitan sustituir el uso de recursos no renovables como el petróleo en la generación de energía; y, sobre todo, una buena forma de abrir camino para el aprovechamiento de los desechos orgánicos.

No parece fácil, porque si bien la biomasa es considerada la fuente de energía renovable más antigua, en el proceso para su real aprovechamiento se requiere, como se señala en la Estrategia Nacional de Energía 2013-2027, desarrollar un mercado competitivo de biocombustibles, siempre y cuando constituyan una alternativa en términos ambientales, económicos y sociales.

|
Suscríbase al Newsletter

Opina

*

 

genesis();