Reforma energética hasta 2014, prevé IHS Cera

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“Es falso que con los cambios legales se pueda alcanzar una producción de 3 millones de barriles al día antes del 2018”, señaló Alejandra León, especialista del sector.

 

Ciudad de México.- La reforma energética podría aprobarse hasta el primer período de sesiones de 2014 ante la inminente posibilidad de que se lleve a cabo la consulta pública que solicitó el Partido de la Revolución Democrática (PRD), estimó la Directora Asociada en Latinoamérica de la firma de consultoría IHS Cera, Alejandra León.

 

Durante un foro organizado por la Universidad Anáhuac, donde expuso las “Perspectivas de la Reforma Energética”, la especialista de IHS Cera calificó como falso que con los cambios legales se pueda alcanzar una producción de 3 millones de barriles al día antes del 2018 y que el precio de los combustibles y la electricidad vayan a disminuir.

 

Indicó que la consulta pública sobre la reforma energética que pretende el PRD no tendría injerencia de vetar el proceso legislativo pero sí lo puede alargar, de ahí que en un escenario optimista los cambios a la constitución en materia petrolera y eléctrica se aprobarían en el Congreso de la Unión hasta el primer periodo de sesiones del próximo año.

 

Sin embargo, estimó que los cambios a las leyes secundarias como la Ley Reglamentaria al Artículo 27 constitucional; del Servicio Público de Energía Eléctrica; de Pemex; de Asociaciones Público Privadas y otras regulaciones podrían tomar años, de ahí que es falso que uno de los logros en la meta de producción diaria de petróleo pueda ser de 3 millones de barriles.

 

Dicha meta, aclaró, se podría alcanzar con los proyectos de exploración actuales, pero no con nuevos porque cada uno puede llevar entre 8 y 10 años de maduración. Así que los proyectos que resulten de la reforma no podrían contribuir con esa meta de aumento en la producción, insistió.

 

También expuso que el gobierno federal y los partidos no pueden ofrecer que los precios de los combustibles y la electricidad disminuyan como resultado de los cambios legales, toda vez que se trata de commodities sensibles a la volatilidad internacional y responden a factores de oferta y demanda, así que “pueden subir o bajar”.

 

La especialista se manifestó por un cambio constitucional y por adecuaciones a las leyes secundarias que otorguen certidumbre en los negocios a los posibles inversionistas del sector energético, toda vez que los contratos de utilidad compartida que plantea el Ejecutivo Federal en su iniciativa son como contratos de servicio que no resultan atractivos para las empresas operadoras en el ámbito mundial.

 

Cuestionada sobre el papel del sindicato en el nuevo contexto de la industria petrolera, la especialista opinó que “será una nube presente en todo cambio contractual”. El PRI no podría mover la reforma sino tuviera acuerdo con el sindicato, dijo.

 

En ese sentido, indicó que el sindicato petrolero podría pedir contenido mínimo de insumos nacionales y participación de sus empleados en todos los proyectos lo cual sería gravoso por la cláusula de inmovilidad de personal que mantiene su contrato colectivo, lo cual tendrán que valorar las compañías privadas. “No digo que vayan a matar las oportunidades de negocio”, pero sí que tendrían que evaluar si los proyectos valen la pena para asumir ese costo que es gravoso.

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