Vinos y licores: mercado espumoso

En casi 10 años, el consumo en México de vino se ha triplicado. En 2011 se han consumido 63 millones de litros.

El aumento del gusto por el vino en México está impulsando las importaciones de la bebida y la creación de empresas productoras nacionales, refirió Luis Alberto Cetto, presidente del Consejo Mexicano Vitivinícola.

En 2001, se consumieron 22.5 millones de litros; para 2009, 45 millones, pero en lo que va de 2011 ya suman 63 millones de litros. El consumo per cápita de vino es de un litro al año, frente a 12 litros per cápita de Estados Unidos.

La empresa española Torres prevé cerrar este año con ventas iguales a las obtenidas en 2010, cuando comercializaron 312,000 botellas de vino chileno y 2 millones 880,000 de origen español.

“Para el próximo año, junto con la implementación del método comercial denominado “Fair Trade” (comercio justo), esperamos que las ventas crezcan 8%”, señaló Miguel Torres Maczassek, presidente de la compañía en Chile.

Pero no solo vino bebe el mexicano. El gusto por los licores se ha incrementado también. Casa Pedro Domecq presentó a México como uno de los países con mayor potencial. La ingesta de bebidas alcohólicas de la marca representa el 10% de las ventas totales de la región, que ascendieron a 2,600 mdd anuales, frente a 8% de Brasil, 12% de Canadá y 54% de Estados Unidos.

Sin embargo, un fantasma recorre las bodegas. Cada año, los distribuidores de vinos y licores pierden unos 19,500 millones de pesos a causa de la venta de productos ilegales que ingresan al país por contrabando.

Se comercializan incluso en restaurantes de prestigio, denunció Iñaki Landáburu, director general de la Asociación Nacional de Distribuidores de Vinos y Licores (Andivyl).

Explicó que aproximadamente 50% de las cajas de vinos y licores que se comercializan en México, principalmente de whisky, cognac, vinos de mesa, vodka, brandies españoles y rones del sur del continente son ilegales (aunque originales), ya que ingresaron al país sin pagar los impuestos correspondientes.

“Entran sin pagar derechos de importación, IEPS e IVA, y se encuentran hasta en los mejores restaurantes de México, ya que el precio al que se pueden ofrecer es mucho más barato; esto no se ha podido controlar”, puntualizó Landáburu.

Braulio Cárdenas, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), reconoció que podrían existir establecimientos que por ahorrarse “unos pesos” sí compren mercancía ilegal.

“Tampoco negamos que distribuidores de vinos y licores también, para vender más volumen, a menor precio, busquen ese tipo de productos ilegales”, explicó.
La Andivyl también ha detectado productos, como aguardientes de agave, la charanda o algunos aguardientes de uva, que se comercializan sin pagar los impuestos e incluso sin cumplir con las normas sanitarias.

(Mexican Business Web con información de Notimex y Reforma)

|
Suscríbase al Newsletter
Acerca de Mexican Business Web

Opina

*

 

genesis();