Fundar una Pyme; legalidad ante todo

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Ciudad de México, mayo 14, 2014.- El primer paso para iniciar formalmente la operación de una pequeña y mediana empresa (Pyme) es darla de alta ante las autoridades correspondientes.

Este aspecto no sólo contribuye a acrecentar el número de empresas formales que contribuyen con sus impuestos y ventas al crecimiento de un país, sino que evita muchos problemas a futuro para el emprendedor, pues debe concentrarse en incrementar y satisfacer a sus clientes y no en resolver inconsistencias legales. A continuación, una serie de recomendaciones con respecto a la constitución legal de una Pyme:

 

  • Definir la estructura del negocio

No es lo mismo tener una empresa propia que asociarse con amigos (o incluso no tan amigos). Procure iniciar de la manera más simple posible, pero en caso que invite a socios o inversores, conviene establecer reglas claras de aportaciones, distribución de capital, obligaciones y porcentajes de retiro. Cuando el negocio prospere, será indispensable saber lo que le corresponde a cada quien. Defina estatutos sencillos y claros, sin cláusulas ostentosas o innecesarias.

 

  • Cuidar las formas

Existen ciertos giros que requieren autorizaciones especiales o permisos. Además, si la empresa es una sociedad, necesitará formalizarla ante Notario Público e inscribirla en el Registro Público de Comercio, así como celebrar periódicamente reuniones de consejo y asambleas de accionistas. Si alguien representa a la sociedad, deberá otorgarle poderes con las facultades adecuadas. Evite problemas por restringirlos demasiado o permitir más actos de los que sean convenientes.

  • Repartir responsabilidades

Rodearse de empleados y asesores capaces y leales que seleccione mediante procesos objetivos y verificando sus antecedentes es de vital importancia. Si define con claridad sus obligaciones, minimizará el riesgo de que terceros o ellos mismos le demanden. No olvide que siempre serán necesarios contadores y fiscalistas para estar en orden con sus obligaciones. Tenga contratos de trabajo y de prestación de servicios acordes con su estrategia y giro.

  • Documente su relación con clientes y proveedores

No son necesarios contratos de 100 páginas; usualmente bastan algunas cláusulas que plasmen con claridad los derechos y obligaciones de las partes. Los machotes que se obtienen en línea o los que usó otro emprendedor pueden dejarle en grave riesgo jurídico. A veces, ceder en una negociación es mejor que tentar su suerte en un juicio.

 

  • Evite invadir derechos de terceros

Si su idea es novedosa, regístrela cuanto antes. Recuerde que otros han tenido el cuidado de proteger su propiedad intelectual y, por ello, no debe usar marcas iguales o similares a las que ya existan. Evite de la piratería y formalice las licencias para productos que quiera comercializar. Si le interesa el ramo de las franquicias, revise detalladamente las condiciones y requerimientos, ya que un incumplimiento puede provocar que le revoquen los derechos y que pierda su inversión.

 

  • Mantenga el control

Establezca manuales y procedimientos que faciliten la operación cotidiana. El derecho también sirve para organizar y definir con claridad las funciones de cada área, lo que permite estandarizar mecanismos de auditoría. Apóyese en expertos para su normatividad interna, como su Código de Ética o aviso de privacidad y protección de datos personales. Evitará pérdidas de tiempo y contingencias.

  • Ahorre para casos de contingencia

Atienda sus necesidades jurídicas conforme se presenten. Es mejor tener asesoría constante que apagar incendios cuando ya están fuera de control. Siempre destine en su presupuesto un monto razonable para asuntos legales. Si sus gastos jurídicos son preventivos, difícilmente tendrá que contratar a abogados que abusen de la urgencia y gravedad de su problema.

 

Mexican Business Web con información de SoyEntrepreneur.com

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