Asfixia total de Maras en frontera sur mexicana

Maras

México tendrá la obligación de aportar soluciones junto con Centroamérica para curar un el fenómeno social de las Maras.

El fenómeno de las Maras es subproducto de una cultura dominante, ajena a los valores y principios de las sociedades centroamericanas.

Ciudad de México, agosto 15, 2015.- La sociedad de El Salvador y Honduras han visto con preocupación y temor la proliferación de las Maras o pandillas juveniles en sus respectivos territorios.

Ambas naciones califican este fenómeno social como una amenaza a la seguridad nacional, siendo la principal causa de los altos índices de violencia e inseguridad que vive actualmente la región centroamericana.

El origen de las maras no se da tras un suceso específico, sin embargo, este fenómeno social y cultural adquiere un crecimiento explosivo durante la década de los noventas en el contexto de los programas de ajuste estructural de la migración legal e ilegal de jóvenes hacia Estados Unidos.

Estos grupos tuvieron una fuerte influencia para el desarrollo de las maras o pandillas juveniles en la región, destacando la Mara Salvatrucha 13 y la Mara Salvatrucha Barrio 18.

Actualmente, las Maras se han extendido hacia territorio mexicano, concretamente en el área de la frontera sur  de Chiapas,  por su condición de estado fronterizo inseguro.

Por este motivo, México ha representado para las maras, un terreno fértil para el establecimiento y creación de nuevas células de maras integradas por  niños y jóvenes de la región.

Las Maras representan un estilo de vida reproducido por  jóvenes migrantes excluidos del famoso American Dream  tras deportados por el gobierno estadounidense.

El fenómeno social está ligado a la urbanización acelerada, a la pobreza urbana y a la frustración que experimentan los adolecentes y jóvenes de las clases de bajos ingresos.

La frontera sur representa la puerta natural al país, esta frontera como cualquier otra es un punto de separación y encuentro a la vez que divide a naciones, por lo que la presencia de las maras en territorio nacional se debe a la inseguridad y poco control migratorio.

Por eso se debe prestar atención a la advertencia hecha por el gobierno salvadoreño: las pandillas denominadas Mara Salvatrucha (MS-13) y Mara 18 (M-18) negocian unificarse en una sola fuerza que se llamaría la Mara 503 (en referencia a la clave telefónica internacional de El Salvador), con el  objetivo de ganar capacidad de ataque frente a la embestida militar que el país centroamericano ha emprendido contra las Maras como consecuencia de la crisis de seguridad en la región.

Mexican Business Web

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